Rodrigo, desde el campo

Me cansé de vivir en un agujero maquillado, entre millones de ellos. Me cansé de no saber que tierra pisaba, y que el cielo sólo fuera un sueño al fondo de una zanja. Me cansé de la velocidad que arañaba inútilmente mi fecha de caducidad, de las crispadas relaciones, de comer publicidad, de no descansar en noches de amarillo sucio y ruidos. Por todo eso, y antes de irme, quise sentir sobre esta inmensa bola caldeada por el sol y fría bajo las estrellas, conociendo soledades de trescientos sesenta grados, vientos que me doblan, luces y sombras en silencio absoluto, húmedos olores que comparten mi día junto a piedras, árboles y animales.

Rodrigo, 24 de octubre de 2009

   

 

hasta el 16/01/10